martes 26 de enero de 2010

La quiebra de una empresa (desde adentro)

Hace 3 años aproximadamente tuve la oportunidad de vivir la quiebra de una empresa.

El proyecto era muy interesante, su mercado era prometedor y se inició en Cali. Llegamos a tener más de 40 empresas utilizando nuestra aplicación web.

A continuación listaré los puntos que me parecen fueron clave para evitar el éxito de la empresa y el proyecto:

Un gerente con hambre. Lo del hambre no es literal, realmente el gerente era una persona con muchas ideas y muy buena formación sin embargo, llevaba un buen tiempo emprendiendo y cuando vio que esta vez iba a funcionar se desenfocó un poco. Por un lado se asignó un sueldo que aunque era apropiado para su cargo no era sensato para una compañía que apenas estaba iniciando y por otro lado intentó acaparar el mercado elevando la inversión en desarrollo de nuevos productos en lugar de concentrar los esfuerzos en uno o dos que dieran flujo para los demás.

Poca experiencia del equipo técnico. Este punto me toca directamente y debo ser honesto al decir que a pesar de ser muy buenos en lo que hacíamos, nos faltó experiencia. Nosotros éramos capaces de desarrollar cualquier aplicación que nos propusiéramos, sin embargo eso no es suficiente, hay que tener en cuenta la gestión del proyecto, todo el ciclo. Desafortunadamente permitimos que se sacara a producción una aplicación que no estaba lista, nos desgastamos en el soporte, tratamos de atender clientes que no tenían una infraestructura adecuada... y podría continuar con la serie de eventos desafortunados. No importa si el gerente quiere sacar un producto ya, es responsabilidad del gerente técnico asegurar que lo que sale salga bien.

Un inversionista que no estaba alineado. Es muy común que un emprendedor se encuentre con alguien que quiere invertir pero no tiene idea de lo que el emprendedor hace. Esto es algo que pone en riesgo el rumbo de la compañía. Cuando alguien invierte dinero en un proyecto, dependiendo de la proporción dicha persona influye considerablemente en la decisiones que se toman. Si ese socio capitalista no entiende lo que hace la compañía, su filosofía, si no comparte su rumbo... las cosas se complican y eso fue algo que nos sucedió. El flujo de dinero fue congelado y habían ciertas diferencias entre los socios mayoritarios.

Control de la inversión. Si bien no hubo gastos innecesarios, creo que un poco más de austeridad nos hubiera permitido maniobrar y sacar adelante el proyecto. Hay que tener mucho cuidado con las inversiones y gastos que se realizan. Se debe analizar bien cada detalle cuidándose de pecar por exceso.

El foco perdido. Este es tal vez el error más común, perder el foco. Si nos hubiéramos concentrado en lo que realmente importaba seguramente hoy tendríamos una plataforma madura y funcionando en varias ciudades. El foco permite que todos trabajen alineados hacía un objetivo común.

En conclusión, el aprendizaje fue muy alto y hoy podemos reflexionar al respecto de manera que esa experiencia la podemos aplicar a otros proyectos para no cometer los mismos errores.