jueves 7 de julio de 2011

Algunas de mis reglas de oro

Cuando se crea una empresa hay ciertas reglas que cada quien define y procura no romper, les voy a compartir 3 que considero fundamentales:
  1. No se hacen descuentos
    No es simplemente un capricho, esto se fundamenta en la experiencia. Cuando alguien quiere contratar nuestros servicios no es lo mismo que comprar un objeto en el centro de la ciudad donde se pide descuento porque sí. En nuestro caso, tenemos un proceso de valoración que aplicamos a cada proyecto teniendo en cuenta la necesidad (los requerimientos) y estimando el tiempo con base en la experiencia adquirida en proyectos anteriores. Entiendo que cuando se está iniciando es complejo estimar tiempos porque no se tiene un histórico para comparar, sin embargo hay que iniciar y luego se irá ajustando lo importante es no frenarse por miedo a equivocarse (los emprendedores se equivocan y aprenden todos los días).

  2. Mantener el foco
    Esta es tal vez la que más nos ha costado, tenemos un foco pero siempre hay elementos que generan distracción. Sobre todo para los nuevos empresarios es muy complejo dedicarse únicamente al "core" (la esencia) del negocio, lo importante es que si se va a hacer algo por fuera del foco se tenga una buena razón (ojalá no sea solo el dinero).

  3. No se debe buscar dinero si no se sabe para qué es
    Esta regla es muy importante porque muchas veces nos concentramos en buscar financiación pero no tenemos claro en qué vamos a invertir el dinero, ojo, no gastar sino invertir. Gastar es muy sencillo pero invertir requiere inteligencia, olfato y foco.
    Otras veces nos limitamos en el desarrollo de nuestra empresa con la excusa de que no hay dinero para trabajar. Creo que no es un argumento válido porque en este momento hay fondos y recursos para fomentar la creación y el fortalecimiento de las empresas, la cuestión es hacer la tarea. No contamos con el ecosistema ideal pero con lo que tenemos e puede.