miércoles 20 de julio de 2011

Emprendiendo al ritmo del rock

Hace unos días me pregunté lo siguiente: ¿cuál fue mi primer proyecto de emprendimiento?

No sé si realmente sea el primero pero me trasladé al año 1997 cuando con tres amigos decidimos formar un grupo de rock.

La idea: Surgió un día hablando de nuestros gustos musicales, coincidimos en que a los 4 nos gustaba el rock en español y que sería interesante tocar las canciones que nos gustaban. Solo uno de los 4 (Juan) sabía tocar algo de piano pero quería ser el baterista, otro (Carlos) quiso encargarse del bajo eléctrico, yo (Antonio) decidí que la guitarra lider sería lo mío y el cuarto (Memo) sería el vocalista y guitarra rítmica.

Capacitación: Una vez decidido qué iba a hacer cada uno, iniciamos las clases. Nos inscribimos en una escuela de música de precio accesible para nuestro bolsillo y de verdad nos comprometimos con el tema. Ensayábamos y estudiábamos cada vez que podíamos. Asistíamos a "toques" de grupos más adelantados, nos hicimos amigos de varios músicos, en fin.

Levantando fondos: Llegamos a un momento en el que nuestra habilidad ya daba para tocar canciones pero no teníamos más que un par de guitarras acústicas. Necesitábamos instrumentos pero no teníamos dinero.

Así como le dicen a uno cuando le hablan de levantar fondos, la tres F (Friends, Family and Fools) recurrimos a amigos y familiares. Lo más costoso era la batería así que organizamos rifas para conseguir dinero y los padres del baterista nos completaron. A mí me regalaron una guitarra eléctrica (Yamaha Pacífica, recuerdo) y a memo le regalaron una Fender.

El grupo: Iniciamos los ensayos en el garaje de Juan (nuestro baterista). Recuerdo que la primera canción que tocamos fue "Sin rencores" de Ekhymosis. La tocamos una y otra vez, ahora pienso que debía ser una tortura para los papás de Juan que tenían que aguantarnos.

Éramos juiciosos con los ensayos y cuando era necesario nos quedábamos más tiempo hasta quedar satisfechos con el trabajo realizado. Nos gustaba lo que hacíamos al punto que nuestras vacaciones las dedicábamos en gran parte a tocar.

El final: Al finalizar el colegio (en el año '99) ingresé de inmediato la universidad, ya el tiempo no me daba para continuar con los ensayos, un año más tarde sucedería lo mismo con 2 integrantes más así que el grupo no pudo continuar. Lo que me deja satisfecho es que uno de los cuatro ahora es músico y estoy seguro de que va a ser muy exitoso.

Conclusiones
  • Todos somos emprendedores en diferentes contextos
  • El apoyo de la familia y amigos es fundamental a la hora de emprender un proyecto
  • El dinero no debe limitar el emprendimiento
  • El trabajo duro deja recompensas tarde o temprano
  • Es indispensable no emprender solo, hay que armar redes de contactos que aceleren el proceso